Los(as) potenciales donantes tienen una preocupación importante acerca de su retorno al trabajo. Las donaciones no causaron que los(as) donantes perdieran sus trabajos. Todos(as) los(as) donantes que estaban empleados(as) en el momento de su donación volvieron a su empleo; más del 90% lo hicieron en el mismo trabajo que tenían cuando donaron.
La mayoría de los(as) donantes estaba trabajando dentro de los 3 meses de la donación. Casi el 80% de los(as) donantes están actualmente trabajando tiempo completo y todo el resto está trabajando tiempo parcial o son empleados(as) autónomos(as).
El 80% de los(as) donantes que contestaron la encuesta estaba trabajando en el momento de su donación y casi todos estaban trabajando tiempo completo. La mayoría tenía trabajos que requería su presencia física activa; menos de un cuarto tenía un trabajo de escritorio o estaba sentado(a) la mayor parte del tiempo.
La cantidad más grande de donantes reportó su ingreso familiar promedio dentro del rango de $50.000 a $100.000 (43%), casi el 15% reportó ingresos por debajo de $25.000 por año y poco más del 25% reportó ingresos de más de $100.000.
La mayoría de los(as) donantes reportó que sus empleadores eran muy comprensivos en cuanto a la donación (83%) o algo comprensivos (11%), proveyendo ausencia con goce de sueldo, horarios de trabajo flexibles o reservando el trabajo actual del(de la) donante. La mitad de los(as) donantes empleados usó horas personales, por enfermedad o de vacaciones para cubrir el tiempo de ausencia después de la cirugía.